
Hoy en día es normal que las consolas cuenten con discos duros de 500 GB o 1 TB para almacenar en ellos los juegos que disfrutamos en dichos dispositivos. Esas unidades que parece contar con suficiente capacidad están viéndose acorraladas no obstante por unas descargas digitales y unos tamaños de instalación cada vez más grandes.
Lo demuestran esa nueva hornada de juegos que ya superan de forma normal los 50 GB y que en algunos casos llegan a rondar los 100 GB. Los parches del día cero, las actualizaciones y los contenidos adicionales no hacen sino agravar un problema curioso: el de que cada vez nos caben menos juegos en las consolas que nos venden Sony o Microsoft, algo que desde luego también afecta al mundo del PC.






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